Tengo muy abandonado el blog. La vida es dura. (La mía, español). Y no encuentro tiempo para escribir, desgraciadamente.
Pero no quería dejar pasar el caso de Noelia Castillo. La joven ejecutada este jueves, para alegría de progres y liberales varios.
Este caso ejemplifica como ningún otro, lo que es un estado fallido y terminal, como es el Estado expañol.
Un Estado que se desvive por los que entran sin permiso en su territorio y deja abandonado a sus ciudadanos, que ya no le interesan nada. Se abre la puerta a la entrada masiva de extranjeros, se les mantiene, les dan ayudas y se acelera su legalización y nacionalización para hacer (ya es evidente, no conspiranoia) una sustitución étnica. Por qué no decirlo, una limpieza étnica de expañoles.
Los españoles y los expañoles sobran.
Así que te arrancan de tus padres, te meten en una institución y no cuidan mínimamente de ti, permitiendo que una manada de salvajes te violen en grupo. (Por cierto, como siempre, información de los violadores, ninguna).
Te destrozan la vida, te intentan suicidar, mientras los violadores son protegidos.
Y el puto Estado, el puto Estado expañol, sólo te ofrece matarte.
Por cierto, la chica tenía problemas psiquiátricos, pero es que, ¿cómo no tenerlos después de la vida perra que le ha proporcionado el puto, miserable, genocida y criminal Estado español?
¿Debía estar centrada después de todo historial?
Nadie la ha ayudado.Ni las instituciones, ni las putas feministas. Nadie.
Ejecutarla. Y rápido. Que tiene que quedar como precedente de todos los expañoles que van a eutaniasar (EJECUTAR).
Aborto, eutanasia, sustitución étnica. Es su plan para liquidarnos. El plan de un Régimen que se desmorona, se cae a cachos y ha encontrado en la entrada masiva de salvajes tercermundistas las solución.
